El detective Dirk Gelntly jamás descarta nada en sus investigaciones, y menos que nada, lo imposible. Y para resolver sus casos prefiere recurrir a la física cuántica antes que a las huellas dactilares. Así pues, cuando le encargan la búsqueda de un gato perdido, Dirk acaba encontrando dos fantasmas, un Monje Eléctrico venido de otra dimensión y un secreto que puede acarrear el fin de la humanidad. También averigua lo imposible, improbable, increíble y aterradora razón por la que un experto en ordenadores tuvo un sofá atascado en la escalera de su casa durante tres semanas. Pero, ¿qué sucedió con el gato? El gato, infortunadamente, murió.